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7 de marzo de 2010

Día de Andalucía 2010

Celebración del día de Andalucía.

Actividades:

1. Reseña realizada sobre la historia de Andalucía.
2. Power  "Noche andaluza" .Alameda
3. Video : Himno de Andalucía
4. Blas Infante

(Casares 1885-Sevilla 1936) Político español. Realizó sus primeros estudios en su malagueña localidad natal, pero en 1896 se trasladó a Archidona como alumno interno del Colegio de los Escolapios, donde permaneció hasta finalizar el bachillerato en 1900. Se matriculó por libre en la Universidad de Granada y obtuvo la licenciatura en derecho en 1906 y tres años más tarde ganó las oposiciones para notario. Recién graduado, empezó a frecuentar el Ateneo de Sevilla, donde escuchó un discurso nacionalista pronunciado por Mario Méndez Bejarano, que significó el comienzo de su reflexión andalucista, cuya primera manifestación fue «El ideal andaluz» (1915). Un año más tarde rompió con el Ateneo y organizó los Centros Andaluces, que en 1918 convocaron a la asamblea de Ronda, en la cual se restituyó la bandera nacional andaluza, se elaboró un himno y se envió un alegato a la Sociedad de Naciones. Tras la asamblea realizada en Córdoba el año siguiente, redactó el «Manifiesto andalucista», más radical que el surgido de Ronda. Se presentó como candidato por Democracia Andaluza en 1919, pero, durante la dictadura de Primo de Rivera, los Centros Andaluces fueron clausurados y se refugió en Madrid durante nueve meses.


Regresó a Andalucía para hacerse cargo de la notaría de Isla Cristina, en Huelva, donde se dedicó a investigar las raíces culturales andaluzas, parte de las cuales expuso en «Orígenes de lo flamenco y secretos del cante jondo». De vuelta a la política, fue candidato por República Revolucionaria Federal Andaluza, que quedaría en segundo lugar, y fue acusado de complot; en descargo de esa acusación, escribió su célebre «La verdad sobre el complot de Tablada» y el «Estado Libre de Andalucía». Durante la segunda República los Centros Andaluces fueron sustituidos por las Juntas Liberalistas de Andalucía. En julio de 1936 fue nombrado presidente de honor de la Junta Regional pro Estatuto, pero el 19 de ese mes Queipo de Llano ordenó su detención, y fue fusilado la madrugada del 11 de agosto.

5. Bandera, himno y escudo
Bandera




Andalucía se ha caracterizado casi siempre por emplear históricamente unos mismos colores. A lo largo de toda su historia, el espíritu de la bandera de Andalucía siempre ha sido el mismo, el de representar con sus colores, el blanco y el verde, la paz y la esperanza de un país, el andaluz.
El primer color verde que apareció en Andalucía fue el del estandarte de la Dinastía Omeya, allá por el Siglo VIII y consistía en una bandera de seda verde que llevaba algunos adornos de oro y plata y al centro un alfanje, algún versículo del Corán y a veces una media luna. Dicha insignia se utilizaba como convocatoria o llamada a la oración o reunión.
En el reinado del taifa almeriense Mutasim que se extendió del año 1051 al 1091 su visir fue un poeta llamado Ahû Asbag Ibn alArqâm, natural de Guadix según Dozy. En un precioso libro llamado Esplendor de al-Andalus, Henri Péres recoge la primera pintura de la bandera andaluza en unos versos de Abû Asbag llenos de color y lírica:
«Una verde bandera
que se ha hecho de la aurora blanca un cinturón,
despliega sobre ti un ala de delicia.
Que ella te asegure la felicidad
al concederte un espíritu triunfante».
Es también un documento histórico notable: constituye la primera descripción de una bandera en Europa.
Por otro lado el color blanco fue generalizado por los almohades en el año 1146, cuando desembarcaron en las costas de Cádiz, con la intención de unir a todos los pueblos andalusíes.
El 18 de julio de 1195 el Sultán Ben Yusuf Yaqub derrotó a Alfonso VIII de Castilla en la Batalla de Alarcos en la que obtuvo un gran botín y más de 5000 cautivos. A fin de conmemorar tal gesta, se ordenó colocar una bandera verde y blanca en la Mezquita de Sevilla, antes de que fuera construida la Giralda, con lo que se representaba la unidad almohade (color blanco) y la colaboración andalusí (color verde de procedencia Omeya).
- En 1483, Diego Fernández de Córdoba, Tercer Conde de Cabra y Alcaide de los Donceles, logra hacer prisionero al mismísimo Boabdil, a cuyo ejército le fueron confiscadas 22 banderas, 18 de ellas verdes y blancas.
- Durante las revueltas en los barrios pobres de Sevilla, en 1521, por la escasez y carestía de la comida, acaudilladas por el carpintero Antón Sánchez a la cabeza de las revueltas se enarboló un pendón verde, uno de los que Alfonso X capturó a los andalusies. Todo ello sería conocido como el Motín del Pendón Verde.
La interpretación heráldica de la Bandera Andaluza es la de Bandera de Parlamento o Paz y dan la expresión de llamada a la unión para parlamentar... o convocar al pueblo para la paz, o sea, paz y esperanza...

Escudo e himno
El Estatuto de Andalucía, en su artículo 60.2, expone: «Andalucía tiene himno y escudo propios que serán aprobados, definitivamente, por Ley del Parlamento de Andalucía, teniendo en cuenta los acuerdos dictados sobre tales extremos por la Asamblea de Ronda de 1918 y por las Juntas Liberalistas de Andalucía en 1933».

Cabe subrayar, en este mandato estatutario, por un lado, que se afirma la existencia del himno y del escudo, por lo que, en ningún caso, se trata de una creación ex novo; por otro lado, que vincula estos símbolos, al igual que sucede con la bandera (art. 6º.1), a los acuerdos adoptados en la Asamblea de Ronda de 1918.
Se formula así el origen común de los tres debidos a Blas Infante quien realiza los proyectos a partir de unos elementos tradicionales andaluces, a los que da forma y sentido, pero que en ningún caso inventa sobre vacío.
El mismo Blas Infante lo expresa claramente:
«Los regionalistas o nacionalistas andaluces nada vinimos a inventar. Nos hubimos de limitar simplemente a reconocer, en este orden, lo creado por nuestro pueblo en justificación de nuestra historia"
A partir de entonces, los tres símbolos de Andalucía se irán asumiendo por el pueblo andaluz, que hoy ya los entiende como la expresión inequívoca de su autonomía.
En el punto de partida se sitúa la Asamblea de Ronda de Enero de 1918, en la que se formularon propuestas entre otras, en orden a la adopción de lo que Blas Infante llama «las insignias de Andalucía».
El mismo Blas Infante, en 1919, explica la adopción, como escudo de nuestra nacionalidad, del escudo de la gloriosa Cádiz con el Hércules ante las columnas, sujetando los dos leones; sobre las figuras, la inscripción latina en orla: «Dominator Hércules Fundator». A los pies de Hércules, esta leyenda que resume la aportación del Hércules andaluz a la superación mundial de las fuerzas de la vida: «Bética-Andalus». Este escudo deberá ser orlado por el lema del centro andaluz: «Andalucía para sí, para España y la Humanidad».
Pero, como en 1931 señalaba el mismo Blas Infante, este lema -en el que ya ha cambiado el «para sí», más introvertido y hasta tenuemente insolidario, por el «por sí», más decidido, afirmativo de un esfuerzo y abiertamente solidario («Andalucía, por sí, para España y la Humanidad»)- significa que Andalucía quiere volver a ser «por sí», para reanudar la obra creadora de su historia incomparable; pero esta inspiración, hacia la distinción de su propio esfuerzo y responsabilidad, tiene como fin dar a España cuanto por sí llegase a crear con la propia energía. Esto es, tiene por superiores incentivos a España y la Humanidad, para las cuales ella anhela lograr en hechos propios el devenir creador de su alma privativa.
Así concebido, con los elementos y el sentido expresados, nace el escudo de Andalucía, del que el uso general ha excluido, posteriormente, el lema «Bética-Andalus», tal vez por la intuición de una mayor complejidad de la historia de nuestra tierra, que lo que dicho lema evoca.
Visto desde la perspectiva que da el tiempo transcurrido, su valor de símbolo no depende ya tanto de su ortodoxia heráldica, cuanto de su asunción por el pueblo andaluz. Cuando su colectividad asume y siente como suyo un escudo, entonces lo transforma en imagen viva y compartida en plasmación expresa de un proceso y de unas aspiraciones históricas que él representa y con las que todos se identifican. Es, entonces -y así ha ocurrido en el caso andaluz- su auténtico escudo, al margen de las cuestiones heráldicas formalistas; porque, cuando así sucede, se ha articulado una dialéctica de identidad pueblo/escudo que es la que da su último y decisivo sentido a éste.
En consecuencia, el profundo valor del escudo de Andalucía que Blas Infante ideó viene así dado no por su fidelidad a la ortodoxia heráldica, sino por el respaldo popular que lo eleva a la categoría de símbolo de Andalucía que el pueblo andaluz quiere colectivamente edificar.
En idénticas coordenadas a las expuestas hay que situar el himno de Andalucía, hoy profunda y ampliamente asumido por el pueblo andaluz como el tercero de los símbolos de su nacionalidad.
Se reúnen en él de un lado las raíces populares de un conjunto de reivindicaciones andaluzas fundamentales, la afirmación del amor a la paz, la apuesta por la esperanza y la voluntad de solidaridad que aparecen en su letra.
De esta manera se aunan la presencia de una tradición popular, la expresión de un deseo de transformación socioeconómica y el ansia de alcanzar un futuro de paz y solidaridad.
Así, esta mezcla de tradición, cambio, modernización y universalidad, viene a sintetizar no sólo los más decididos perfiles históricos de Andalucía, sino también los más singulares retos con que Andalucía se enfrenta hoy, en el envite por poner en marcha, «por sí, para España y la Humanidad», un futuro más justo, más democrático y más solidario.

La letra oficial del himno de Andalucía es la siguiente:
La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!


6. Manualidades y merienda andaluza.

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